En verano, la idea de cenar fruta parece atractiva debido al calor y la búsqueda de una figura saludable. Sin embargo, la realidad es más compleja. La fruta es saludable, pero no es una solución mágica para perder peso. Algunas frutas tienen un índice glucémico elevado, lo que puede aumentar el azúcar en sangre rápidamente. La nutricionista Jerlyn Jones sugiere combinar la fruta con proteínas y grasas saludables para estabilizar los niveles de azúcar en sangre y sentirse más saciados. La dietista Rocío Práxedes insiste en que la fruta no engorda por la noche, sino que lo relevante es el total calórico diario y el equilibrio de la dieta. Se recomienda cenar al menos tres horas antes de dormir y que la cena no supere el 20% del total calórico diario. La clave está en la variedad y el equilibrio, y una cena saludable en verano puede ser ligera pero completa, como un yogur con frutas y nueces o una ensalada con queso fresco y frutos del bosque.