Brasil ha inaugurado la fábrica de mosquitos más grande del planeta, que produce mosquitos infectados con la bacteria Wolbachia, la cual bloquea la transmisión de virus. La planta de Curitiba genera 100 millones de huevos por semana y prevé liberar 5.000 millones de mosquitos en diez años. El método ha demostrado ser efectivo en reducir los casos de dengue en un 54% en Medellín y Bello, Colombia, y en un 69% en Niterói, Brasil. La estrategia ecológica utiliza la bacteria Wolbachia para transformar los mosquitos en inofensivos, en lugar de eliminarlos. La Fundación Gates y otros financiadores internacionales apuestan por escalar el modelo a otros países de América Latina. La fábrica de mosquitos simboliza una nueva forma de enfrentar epidemias, no contra la naturaleza, sino con ella.