La Universidad de Sunshine Coast ha desarrollado una vacuna para frenar la propagación de la clamidia en koalas, que causa infertilidad y ceguera. La vacuna, que incluye seis componentes diferenciados, ha demostrado reducir la mortalidad por clamidia en al menos un 65% y disminuir la aparición de síntomas graves en edades reproductivas. El Gobierno australiano ha invertido 76 millones de dólares en el Fondo para Salvar a los Koalas, de los cuales 749.000 fueron para el desarrollo del fármaco. La empresa australiana Tréidlia Biovet se encargará de la producción del fármaco. La situación actual de la especie sigue siendo delicada, con una población estimada entre 224.000 y 524.000 ejemplares. El reto inmediato es financiar la distribución de la vacuna en áreas con mayor prevalencia de clamidia, sobre todo en Nueva Gales del Sur y Queensland, donde algunos grupos alcanzan tasas de infección del 70%. El ministro de Medio Ambiente y Agua, Murray Watt, destacó la importancia de dar soporte a los programas de salud y restauración de hábitats. La doctora Terri Irwin valoró la oportunidad de probar la vacuna en condiciones reales, ya que permitió a los investigadores obtener datos valiosos sobre los beneficios potenciales del producto.