Investigadores de la Universidad Brigham Young y expertos de Alemania analizaron a más de medio millón de personas y confirmaron que cada vaso extra de bebida azucarada al día eleva el riesgo de diabetes tipo 2 hasta en un 25%. Las gaseosas, jugos industriales y bebidas deportivas concentran azúcares libres, de absorción rápida y sin freno metabólico. Un solo vaso diario de jugo de fruta incrementa el riesgo de diabetes en un 5%. En Argentina, se atribuyen 639.000 casos de diabetes al consumo de bebidas azucaradas cada año. Cada gaseosa de 600 ml aporta unas 13 cucharaditas de azúcar. El consumo de bebidas azucaradas se relaciona mundialmente con 2,2 millones de nuevos casos de diabetes tipo 2 y 1,2 millones de enfermedades cardiovasculares cada año. Los expertos proponen estrategias como etiquetas de advertencia visibles, impuestos a bebidas azucaradas y educación alimentaria para reducir el consumo.