El Khoo Teck Puat Hospital de Singapur es un ejemplo de arquitectura biofílica, donde los pasillos son balcones abiertos a jardines verticales y el viento llega canalizado por 'aletas' que reducen el gasto energético un 30% y mantienen ventiladas el 70% de las salas sin aire acondicionado. Una revisión de 61 estudios concluye que los hospitales 'biofílicos' acortan las estancias, reducen el uso de analgésicos y bajan el estrés del personal sanitario. La arquitectura biofílica se basa en la conexión con la naturaleza, lo que puede mejorar la salud y el bienestar de las personas. El Bosco Verticale en Milán y las Amazon Spheres en Seattle son ejemplos de edificios que incorporan la naturaleza en su diseño. La certificación WELL (v3) ya exige capítulos específicos de biophilia cualitativa y cuantitativa para lograr puntos de salud y bienestar. Se pueden aplicar trucos biofílicos caseros, como plantar una 'jungla de escritorio' o abrir la ventana 15 minutos cada hora, para mejorar la salud y el bienestar.