La regla del 3-30-300, propuesta por Cecil Konijnendijk, sugiere que ver al menos tres árboles desde casa, vivir en un barrio con un 30% de zonas verdes y estar a no más de 300 metros de un parque o espacio natural puede mejorar la salud mental en entornos urbanos. La neurociencia demuestra que la presencia de vegetación reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y protege la salud mental. La regla se basa en tres objetivos: ver tres árboles desde la ventana, vivir en un barrio con un 30% de zonas verdes y estar a no más de 300 metros de un parque. La aplicación de esta regla puede ser una herramienta para combatir las desigualdades en el acceso a la naturaleza y mejorar la salud pública. La incorporación de la naturaleza en la vida cotidiana puede ser una decisión importante para mejorar la salud mental y emocional.