Un estudio publicado en JAMA Network Open el 11 de septiembre analiza 12 chocolates y gomitas de hongos mágicos vendidos en Portland, y no encontró rastros de psilocibina. En su lugar, contenían ingredientes no declarados como cafeína, extracto de cannabis y psicodélicos sintéticos. Richard van Breemen, coautor del trabajo, explica que no se encontraron compuestos de hongos de ninguna clase. El estudio sugiere que el entusiasmo por el potencial uso de la psilocibina como tratamiento para afecciones de la salud mental ha llevado a un ocultamiento en el etiquetado de estos productos. En EE.UU., la psilocibina es una droga Clase I, y su uso está restringido. Sin embargo, algunos estados como Colorado, Nueva México y Oregon permiten el uso asistido de adultos bajo condiciones estrictas. El precio de estos tratamientos puede oscilar entre $750 y $1.200. Los investigadores encontraron que algunos comestibles contenían psilocina sintética y otros compuestos psicoactivos no estudiados. Van Breemen advierte que la exposición prematura a estos compuestos presenta significativos riesgos para la salud pública.