La temperatura para lavar ropa depende de varios factores, incluyendo el tipo de prenda y su nivel de suciedad. Según expertos de Beko Europe, lavar en frío (30º-40ºC) es suficiente para la mayoría de las prendas del día a día, y puede suponer un ahorro de hasta un 60% en consumo energético. Sin embargo, hay situaciones en las que el lavado a altas temperaturas (60ºC o más) es justificado, como para ropa de cama, toallas o prendas de personas enfermas. Manuel Royo, director de marketing de Beko Europe en España, recomienda adaptar la temperatura al tipo de prenda y a su nivel de suciedad. La referencia básica sería: 30º-40ºC para la mayoría de las coladas comunes, 60ºC para ropa con necesidades higiénicas especiales y 90ºC solo para usos excepcionales. Además, se destaca la importancia de revisar las etiquetas de cuidado, evitar el exceso de detergente y priorizar los lavados en frío para reducir el impacto ambiental.