La neurociencia ofrece estrategias para mejorar la inteligencia y tomar mejores decisiones. El ejercicio físico, como subir escaleras a paso rápido o caminar con energía, puede mejorar la memoria operativa y habilidades cognitivas superiores en tan solo 6 a 10 minutos. El chunking, o agrupar información, es otra estrategia que utiliza la organización de patrones familiares para mejorar la memoria. Decidir importantes decisiones temprano en el día, cuando la corteza prefrontal está fresca, también es beneficioso. Una vida saludable, que incluye dieta, ejercicio y estilo de vida, puede frenar o revertir el deterioro cognitivo. Aprender cosas nuevas, asumir retos y conectarse con personas son formas eficaces de estimular el cerebro y fomentar la plasticidad neuronal. Un paseo rápido de 40 minutos tres veces por semana puede aumentar el volumen del hipocampo en más de un 2%. La investigación sugiere que una siesta corta o una pausa activa tras el almuerzo puede recargar los 'músculos mentales'. Los expertos, como el profesor Adam Grant, sugieren un proceso en tres pasos para incorporar el chunking en la vida diaria: aprender algo nuevo, explicarlo a otra persona y conectar ese conocimiento con algo que ya se sabe.