La izquierda madrileña ha demostrado su fuerza en las calles de Madrid, especialmente en los barrios y municipios que viven a la sombra de la Corte. La Corte, que se refiere al centro de poder económico, mediático y político, ha sido tradicionalmente el foco de atención, mientras que la Villa, o los barrios y municipios, han sido ignorados. Sin embargo, la izquierda madrileña ha logrado ganar y gobernar en estos barrios y municipios, a pesar de la desigualdad provocada por el modelo de las derechas. La izquierda madrileña debe ser parte de la solución, no del problema, y debe tener al pueblo de Madrid en el centro de la acción política. La cooperación entre las fuerzas territoriales es fundamental para la transformación del Estado Español. La crisis climática, la contrarrevolución machista y la oleada reaccionaria global son algunos de los retos que enfrentan los progresistas. La izquierda madrileña puede y debe ser parte de la solución, contribuyendo a la construcción de un bloque democrático, climático y confederal que resista las embestidas de la ola reaccionaria.