La Vuelta Ciclista a España en Madrid se convirtió en un escenario de violencia y disturbios debido a las protestas pro Palestina. El alcalde José Luis Martínez-Almeida culpó a Pedro Sánchez y sus socios de alimentar el odio y poner en riesgo a familias y deportistas. Almeida denunció que ciclistas fueron empujados a la calzada y las calles se cubrieron de chinchetas y cristales, poniendo en peligro la integridad de trabajadores. El alcalde afirmó que esto no es solidaridad con Palestina, sino odio fabricado para tapar la corrupción y la miseria política de la izquierda. Se mencionan los nombres de Irene Montero, Pablo Iglesias, Yolanda Díaz y Otegi como parte del 'circo de siempre'. La violencia y los disturbios han vencido al deporte y a la Vuelta, según Almeida.