La ley de educación LOMLOE, que entró en vigor en enero de 2021, prohíbe segregar por sexo en centros educativos que reciban fondos públicos. Cinco años después, muchos centros se están preparando para dejar de ser concertados, lo que conlleva un aumento en las cuotas. En Cataluña, una docena de colegios vinculados al Opus Dei reciben 35 millones de euros al año. La fuga de alumnos ha empezado, con 63 alumnas de La Vall y 96 alumnos de La Farga intentando irse a otros colegios. Las solicitudes de admisión también han disminuido un 10-14%. La decisión de dejar de ser concertados parece firme, lo que podría afectar a más de 2.800 alumnos y siete millones de euros de fondos públicos.