Estados Unidos y Rusia están separadas por el estrecho de Bering, con apenas 80 kilómetros de mar entre ellas. El presidente estadounidense Donald Trump ha vuelto a proponer la idea de conectar físicamente ambos países. Kirill Dmitriev, director del Fondo Ruso de Inversión Directa, ha lanzado la propuesta de un túnel ferroviario de 112 kilómetros entre Alaska y Chukotka en Rusia. El proyecto, que lleva en la mesa desde el siglo XIX, podría costar más de 65.000 millones de dólares si se utilizan métodos tradicionales, pero Elon Musk y su compañía The Boring Company podrían reducir el coste a menos de 8.000 millones. El túnel tendría que excavarse en un terreno complejo, con actividad sísmica moderada y corrientes marinas fuertes. Además, el cambio climático podría complicar el mantenimiento del túnel. La idea de conectar ambos territorios lleva en la mesa desde 1890, cuando un gobernador estadounidense propuso un ferrocarril que uniera el mundo y pasara por el estrecho de Bering.