Rusia ha anunciado oficialmente que ha probado con éxito su primer misil de crucero con propulsión nuclear, conocido como Burevestnik o SSC-X-9 Skyfall. El misil puede mantenerse en vuelo durante más de 15 horas y recorrer 14.000 kilómetros. Vladimir Putin confirmó que el arma está lista para entrar en fase de despliegue y representa una ventaja estratégica sin precedentes. La comunidad científica y los analistas internacionales lo observan con alarma debido a los riesgos de contaminación radiactiva y la posibilidad de una carrera armamentista. El desarrollo del Burevestnik se remonta a principios de los 2000, cuando Estados Unidos se retiró del Tratado de Misiles Antibalísticos de 1972. El anuncio de Putin llega en un momento tenso, con la guerra en Ucrania y el regreso de Donald Trump al poder en Washington. El Nuevo START, el último tratado de control de armas vigente entre ambas potencias, expira en febrero de 2026. Putin ha ofrecido extender el tratado un año más si Estados Unidos acepta los mismos límites.