El ejército de Ucrania ha solicitado ayuda a Estados Unidos, pero en lugar de misiles o drones, necesitan coches para transporte de personal, comida y munición. La vida media de un coche en el frente es de aproximadamente un mes, y cada destrucción quita movilidad y margen de maniobra. Ucrania utiliza alrededor de 9.000 drones al día, pero pierde muchos debido a la guerra electrónica y el consumo operativo. La carencia de recursos humanos es también un problema, con brigadas endurecidas que no se rellenan y rotaciones que no rotan. La movilización es políticamente tabú, y el 30% de los movilizados no está apto. Rusia, por otro lado, repone su masa humana cada mes. El ejército de Ucrania necesita coches baratos que funcionen, drones de reconocimiento y sensores para mantener su capacidad de lucha. La victoria se parece menos a quién introduce primero un sistema milagroso que a quién puede seguir moviendo gente, comida, munición y sensores hasta el último kilómetro sin romper la máquina humana que lo ejecuta.