La guerra en Ucrania ha llevado al ejército ruso a explorar soluciones arcaicas, como la reintroducción de caballos en el campo de batalla. El comandante de la unidad 'Storm' de la 9ª Brigada ha organizado entrenamientos a caballo para tropas de asalto en la región de Donetsk. Los ejercicios incluyen galopar por campos abiertos y prepararse para abrir fuego. El uso de caballos ofrece ventajas como la capacidad de moverse de noche y evitar minas, pero también plantea inconvenientes como el peso y la necesidad de alimentación y cuidados constantes. La medida es considerada un gesto simbólico en un conflicto que ha obligado a las partes a recurrir a soluciones rudimentarias. Entre el 20 y el 30 de septiembre, Moscú solo logró avanzar 29 km cuadrados, y aunque en el conjunto del mes sumó 447, la mayor parte de las ganancias se produjeron en zonas rurales poco disputadas. La guerra en Ucrania ha convertido cada innovación tecnológica en un arma con los días contados, y el regreso de la caballería es un ejemplo de la paradoja de la guerra en Ucrania, donde la fatiga de materiales y el bloqueo táctico han devuelto al campo de batalla herramientas propias de otra era.