La exconsejera de Educación, Lydia Espina, ha sido propuesta por la Federación Socialista Asturiana para ocupar un escaño en el Senado. Esto sucede después de que Melania Álvarez dejara su puesto. Espina dimitió en junio tras la primera huelga educativa en 15 años en Asturias, que movilizó a miles de ciudadanos. La dimisión de Espina estuvo acompañada de la renuncia de más de 70 directores de colegios públicos en toda la región. El Partido Popular ha mostrado su rechazo a la designación, calificándola como un 'premio' a quien generó la mayor movilización educativa. La polémica designación ha abierto un debate sobre la gestión del presidente del Principado, Adrián Barbón, en esta legislatura. Espina se convierte así en una de las protagonistas de la renovación de cargos que impulsa el PSOE en el Senado. La ex consejera había estado en el centro de la polémica por las protestas educativas que pusieron en tensión al Gobierno asturiano. Su llegada al Senado se enmarca en un momento de cambios internos en el PSOE asturiano tras la última remodelación del Ejecutivo. La decisión de la Federación Socialista Asturiana deberá ser ratificada, pero todo apunta a que Espina asumirá el escaño.