La ciudad de Görlitz, en la frontera oriental de Alemania, ha sido conocida por su producción de trenes durante más de 150 años. Sin embargo, tras 176 años de producción ferroviaria, el histórico complejo industrial de Alstom está siendo reconvertido por el consorcio armamentístico KNDS para fabricar componentes de tanques Leopard II y vehículos blindados Puma. La fábrica, que llegó a tener más de 2.000 empleados, apenas mantenía 700 antes de la venta, y KNDS se compromete a conservar la mitad de ellos y proyecta multiplicarla en el futuro. El gasto en defensa de Berlín ha aumentado cerca de un 80% desde 2020, superando los 90.000 millones de euros, y la demanda de mano de obra especializada se ha disparado. Empresas como Rheinmetall, Diehl Defence, Thyssenkrupp Marine Systems o MBDA han sumado más de 16.000 trabajadores desde el inicio de la guerra de Ucrania y planean contratar 12.000 más antes de 2026.