Rusia ha aprobado un plan de movilización que permite desplegar tropas en el extranjero sin declarar formalmente la guerra. La Duma Estatal aprobó un proyecto de ley el 13 de octubre que autoriza el envío de reservistas activos a zonas de combate, incluso fuera del territorio ruso. Esto afecta a unos dos millones de personas que han firmado contratos como reservistas voluntarios. El presidente del Comité de Defensa de la Duma, Andrei Kartapolov, confirmó que la nueva normativa permite desplegar a estos reservistas en regiones como Sumi y Járkov, en el noreste de Ucrania. El Instituto para el Estudio de la Guerra considera que esta ley representa 'prácticamente una movilización'. El analista de seguridad Rainer Saks advierte que el cambio legal tiene como objetivo 'engañar a los soldados rusos' y que el presidente ruso, Vladímir Putin, está asumiendo un alto riesgo político. La medida parece diseñada para sortear el trauma político y social que dejó la movilización parcial de 2022.