España ha comprado más armamento estadounidense en los dos últimos años que en casi un siglo, con un total de más de 4.500 millones de euros. Esto incluye sistemas Patriot, helicópteros MH-60R y equipos auxiliares. La compra se produce después de que Donald Trump amenazara con castigos comerciales por el bajo gasto militar de España. Sin embargo, el gobierno español ha defendido su ritmo de inversión y ha argumentado que su gasto militar ha crecido más del doble en apenas siete años. La compra de armamento es parte de la modernización de las Fuerzas Armadas españolas y se enmarca en el contexto del rearme europeo tras la invasión rusa de Ucrania. El gasto adicional para la modernización es de 10.471 millones de euros en 2025, lo que supone adelantar cuatro años la meta del 2% del PIB. La Comisión Europea ha recordado que la política comercial es competencia exclusiva de la Unión y que cualquier intento de penalizar a un Estado miembro tendría consecuencias. La relación bilateral con Washington se redefine con este movimiento, que pasa de la retórica del reproche al pragmatismo de la transacción.