Estados Unidos ha desplegado una flota naval en el Caribe sur, cerca de Venezuela, lo que ha generado tensiones entre ambos países. La Fuerza Aérea venezolana cuenta con 21 cazas Flanker Su-30, armados con misiles supersónicos Kh-31A, que pueden alcanzar velocidades de hasta Mach 3,5. Estos misiles son una amenaza significativa para los buques estadounidenses, ya que pueden volar a baja altitud y realizar maniobras evasivas. La US Navy ha reconocido la efectividad de estos misiles y ha tomado medidas para contrarrestarlos. La presencia de estos misiles en manos de Venezuela ha aumentado la presión política y ha obligado a Estados Unidos a asumir posturas más pesadas. La situación es delicada y cualquier incidente podría desencadenar una guerra abierta.