Entre enero de 2022 y julio de 2025, se han documentado 110 intentos de sabotaje y atentados vinculados a Rusia en territorio europeo, principalmente en Polonia, Alemania, Francia y los países bálticos. De ellos, 89 se llevaron a cabo con éxito, incluyendo incendios en centros logísticos, ataques a trenes de abastecimiento y daños a cables eléctricos y de comunicación. Los autores del estudio identificaron 131 personas involucradas, al menos 35 con antecedentes penales, y la mayoría son hombres de unos 30 años, rusoparlantes y originarios de antiguos Estados soviéticos. El proceso de reclutamiento suele comenzar en Telegram, donde operan grupos y canales vinculados a intermediarios del Kremlin, y el pago oscila desde unos pocos euros hasta miles, dependiendo del riesgo y la naturaleza del encargo. Los investigadores destacan que el dinero fluye a través de redes de criptomonedas, empresas pantalla y sistemas de lavado gestionados por organizaciones criminales europeas y asiáticas. El estudio propone tres líneas de acción para Europa: regular y supervisar mejor las plataformas digitales, revisar la definición de 'amenaza híbrida' y fortalecer la cooperación entre agencias policiales, financieras y de inteligencia.