Alemania ha decidido establecer su primera brigada permanente en el extranjero desde 1945, con 4.800 soldados y personal civil de apoyo en Lituania. Esto marca un giro histórico en su política de defensa y en la arquitectura militar europea. La brigada estará equipada con tanques Leopard 2A8, los más avanzados del ejército alemán, y contará con 12.000 drones kamikaze. El plan de adquisición de estos drones tiene un costo de 300 millones de euros por fabricante. La decisión de Alemania se debe a la invasión rusa en Ucrania y al reconocimiento de que la defensa del flanco oriental de la OTAN es crucial. La Cancillería en Berlín considera que la presencia militar en Lituania es un pilar estructural de una nueva era militar, en la que Europa debe asumir mayores responsabilidades estratégicas. El despliegue de la brigada es una señal directa hacia Moscú de que la frontera báltica no es un vacío negociable. La industria militar alemana se está reactivando, con planes para producir tanques y otros equipos militares. La ciudad de Wolfsburg, conocida por su fábrica de Volkswagen, ahora producirá tanques. La invasión rusa de Ucrania ha obligado a Europa a reconstruir su industria militar y a reforzar sus fronteras.