El presidente ruso, Putin, ordenó a sus altos mandos preparar planes para reanudar los ensayos nucleares tras las declaraciones de Trump en redes sociales. Los expertos en armas nucleares estiman que Rusia podría llevar a cabo un ensayo real en un margen de semanas o meses, dependiendo del grado de instrumentación y preparación deseado. Hans Kristensen, del Federation of American Scientists, estima que una detonación improvisada podría realizarse rápidamente, aunque sin valor científico ni militar significativo. Por el contrario, una prueba completa, con túneles sellados, sensores y cableado, exigiría al menos medio año de trabajos en Novaya Zemlya. El clima actual es el resultado de años de erosión del sistema de control de armas, con Rusia suspendiendo su participación en el tratado New START en 2023 y el histórico acuerdo INF, que prohibía los misiles de alcance intermedio, ya abandonado por ambos países en 2019. Los arsenales de Washington y Moscú cuentan con 5.177 y 5.459 ojivas, respectivamente. El programa de mantenimiento del arsenal de Estados Unidos está valorado en 345.000 millones de dólares.