El acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las principales potencias mundiales ha expirado oficialmente el 18 de octubre de 2025, diez años después de su ratificación por la ONU. El pacto, conocido como JCPOA, limitaba el programa atómico iraní a fines exclusivamente civiles. A cambio, la comunidad internacional levantó sanciones que ahogaban la economía de la República Islámica. Sin embargo, la historia del acuerdo fue marcada por tensiones, incumplimientos y desconfianza. En 2018, Estados Unidos se retiró unilateralmente bajo el gobierno de Donald Trump, lo que provocó una escalada de represalias y desconfianza. Irán comenzó a acumular uranio enriquecido muy por encima del límite del 3,67%, llegando a niveles más de 40 veces superiores a los permitidos. La expiración oficial del acuerdo significa que Irán recupera total libertad para desarrollar su tecnología nuclear, algo que preocupa especialmente a Occidente. El Ministerio de Exteriores iraní emitió un comunicado en el que declara que todas las disposiciones, restricciones y mecanismos del acuerdo se consideran terminados, aunque asegura que Irán sigue firmemente comprometido con la diplomacia.