El Gobierno ha iniciado el traslado de menores migrantes no acompañados desde Canarias a la Península, con un primer grupo de diez menores que viajaron hacia una comunidad no revelada. El objetivo es garantizar la integridad y el bienestar de los menores, y se prevé que se realicen traslados semanales, priorizando recursos pequeños de titularidad estatal. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, explicó que se planea derivar unos 30 menores semanalmente. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, confirmó que los traslados se hacen con rigor y compromiso, y la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, destacó que se han celebrado reuniones semanales para fijar procedimientos que garanticen el bienestar de los menores. La declaración de emergencia destina 40 millones para 1.200 plazas de traslado a la Península.