El Gobierno federal de EEUU ha cerrado parcialmente debido a la falta de acuerdo en el Congreso sobre el presupuesto. La fecha límite para aprobar la financiación de los fondos federales era el 30 de septiembre a las 23:59 horas locales. Los demócratas exigían la ampliación de los subsidios sanitarios y la Ley de Atención Médica Asequible, mientras que los republicanos presionaban para mantener el Gobierno en funcionamiento y discutir estas reclamaciones. El cierre parcial afecta a parte de las agencias federales, pero no a los servicios básicos como la seguridad social, el ejército y los aeropuertos. Los funcionarios en estas áreas no cobrarán sus sueldos hasta que se resuelvan las diferencias en el legislativo. El cierre es el primero desde 2018, cuando los demócratas se negaron a financiar el primer Gobierno de Trump debido a la oposición a su política migratoria. En aquella ocasión, el pulso duró más de un mes. Ahora, las discrepancias son más profundas. Los republicanos necesitaban 60 votos a favor para obtener la mayoría cualificada, pero solo lograron agenciarse dos de los siete votos demócratas necesarios en el Senado. La clave reside en cuánto durará esta suspensión parcial de operaciones de las agencias federales.