El gobierno y los medios de comunicación ignoran la responsabilidad política en la lucha contra los incendios forestales. En lugar de abordar el problema desde la raíz, se proponen soluciones a futuro como un pacto de estado. Los datos muestran que el 50% de los incendios son intencionados y el 25% se deben a negligencias. La activación de los medios de extinción es lenta y politizada. La verdadera modernización pendiente es una política forestal coherente que incluya la limpieza de montes, la recuperación de la actividad rural y la ordenación de las urbanizaciones. Los helicópteros, aviones cisterna y brigadas a pie con palas y mangueras son los mismos medios que se utilizaban hace 40 años. La falta de una política forestal coherente hace que cada verano se repita el mismo espectáculo de incendios forestales.