Pedro Sánchez, presidente de España, ha culpado al cambio climático de los incendios que arrasan el país por tercera vez consecutiva. En una visita a Asturias, Sánchez alertó sobre la emergencia climática y apuntó a políticas de Estado duraderas para enfrentarla. Sin embargo, 110 personas han sido detenidas o investigadas por presuntos incendios provocados, lo que desmonta parcialmente el discurso oficial centrado en el cambio climático. La cifra de investigados ha generado críticas en redes sociales y entre expertos en gestión de crisis forestales, quienes advierten que el discurso centrado solo en el cambio climático puede desviar recursos de la investigación real. Sánchez anunció un 'gran pacto de Estado' contra el cambio climático, mientras las familias afectadas han perdido casas, campos y ganado. Las autoridades locales insisten en la importancia de identificar a los responsables directos y reforzar la prevención de incendios provocados.