Una inteligencia artificial ha analizado variables como geografía, recursos naturales, densidad poblacional y relevancia militar para determinar qué países latinoamericanos podrían resistir una guerra mundial. La simulación ha determinado que Chile y Uruguay serían los más preparados para mantenerse en pie debido a su distancia de los principales focos de conflicto, autosuficiencia energética y alimentaria, estabilidad institucional y baja exposición estratégica. Chile cuenta con la cordillera de los Andes como barrera natural, una larga franja costera sobre el Pacífico Sur y una matriz energética basada en energía solar, eólica e hidroeléctrica. Uruguay, por su parte, tiene un territorio pequeño, institucionalidad robusta, abundancia de agua dulce y un perfil neutral y pragmático en política exterior. La IA también ha destacado la importancia de la cohesión social y la baja desigualdad en ambos países. La simulación ha descartado a México, Brasil, Colombia, Perú y Argentina debido a su cercanía a rutas marítimas críticas, industria y riesgo. La IA no predice el futuro, sino que interpreta datos y sirve como un espejo de las debilidades estructurales de la región.