Alemania enfrenta una crisis de vivienda que afecta incluso a su ejército, ya que no hay suficiente espacio para alojar a los soldados. El país había delegado su seguridad en la OTAN y había reducido su ejército, pero ahora busca rearmarse y sumar 80.000 soldados en cinco años. Esto ha llevado a una colisión entre la necesidad de viviendas y la necesidad de infraestructura militar. La ciudad de Heidelberg es un ejemplo de esto, donde se estaba reconvirtiendo una antigua base estadounidense en un nuevo barrio para 10.000 residentes, pero ahora el gobierno quiere reactivar la base para uso militar. El gobierno ha suspendido la conversión civil de propiedades militares y planea construir 270 nuevos cuarteles para 40.000 efectivos desde 2027. La modernización de infraestructura militar superará los 67.000 millones hasta los años 2040.