Pedro Sánchez tiene acceso a aviones para su uso personal, mientras que no hay suficientes aviones para combatir los incendios en España. El presidente del Gobierno se enfoca en exhibir su poder y viajar con comodidad, en lugar de priorizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos. La falta de empatía de Sánchez es evidente en su forma de abordar las emergencias, como los incendios y las riadas, y su tendencia a evitar el contacto con los afectados. El artículo critica la gestión de Sánchez y su priorización de sus intereses personales sobre las necesidades del país. No hay presupuestos para movilizar al Ejército ante emergencias, pero sí para que Sánchez viaje a placer. La visita de Sánchez a Extremadura este martes podría ser una oportunidad para que modifique su conducta y muestre empatía hacia los afectados por los incendios.