La gestión de los incendios forestales en España ha puesto en el punto de mira a Protección Civil, institución que debería ser neutral pero que bajo el mandato de Pedro Sánchez parece haberse convertido en un instrumento al servicio del PSOE. La directora general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, ejemplifica esta deriva con su nombramiento ligado a su militancia socialista y no a su trayectoria en gestión de crisis. Barcones carece de experiencia técnica y su ausencia durante la tragedia de la DANA en Valencia y su gestión cuestionada en los incendios de Zamora en 2022 han alimentado las críticas. La falta de previsión, planificación y coordinación refleja un sistema debilitado por decisiones que priorizan la lealtad política sobre la competencia. En un verano donde los incendios han arrasado casi 350.000 hectáreas, la ciudadanía espera líderes capaces de actuar con eficacia. La politización de Protección Civil compromete la seguridad pública y erosiona la confianza en las instituciones. El futuro Gobierno deberá replantear este modelo para que España esté preparada para los retos del futuro.