El presidente estadounidense Donald Trump planea imponer un sistema de aranceles recíprocos a los países con quienes Estados Unidos comercia, lo que significa que Estados Unidos aplicará aranceles similares a los que aplican otros países a sus bienes. Esto se debe a que Trump considera que algunos países se están aprovechando de la economía estadounidense. Sin embargo, expertos como Scott Lincicome y Douglas Irwin consideran que esta política es compleja y podría tener consecuencias negativas, como un aumento en los costos para el sector privado y una posible represalia por parte de los socios comerciales. Estados Unidos aplica aranceles específicos a alrededor de 13.000 bienes importados y comercia con unos 200 países, lo que haría que la administración de este sistema sea muy complicada. La Unión Europea, por ejemplo, impone un arancel de 10% a los autos de Estados Unidos, mientras que este país solo impone un arancel de 2,5% a tales bienes. Sin embargo, Estados Unidos impone aranceles más altos que la UE sobre otros bienes, como camiones y ciertos vehículos, con un arancel de 25%. El arancel promedio de Estados Unidos es similar al de otros países avanzados.