Un libro titulado 'Do More in Four: Why It’s Time for a Shorter Workweek' analiza el tema de la productividad en jornadas laborales reducidas. Los autores, Joe O'Connor y Jared Lindzon, explican que una semana laboral de cuatro días puede ser más productiva que una de cinco días. Según estudios, las empresas que adoptan este modelo experimentan menos bajas laborales, mayor compromiso de los empleados y aumento de los ingresos. Un estudio de Fortune concluyó que aunque los empleados trabajan cinco días a la semana, en realidad solo hacen las horas propias de una jornada de 4 días. Los autores proponen que las empresas adopten cambios de forma gradual, empezando con programas de viernes de verano o viernes de medio día, y luego tal vez un viernes libre cada dos semanas. En 2022, un proyecto piloto de semana laboral de cuatro días demostró que la mayoría de los empleados valoran más un buen equilibrio entre la vida laboral y personal que el salario.