El presidente de EEUU, Donald Trump, planea implementar aranceles del 25% a todos los coches que no estén fabricados en EEUU el 2 de abril, lo que podría recaudar 100.000 millones de dólares. La Unión Europea se verá especialmente afectada y responderá con tarifas de represalia. China y Canadá también sufren las consecuencias de los aranceles. La Reserva Federal ha recortado sus previsiones del PIB estadounidense para este año y la inflación podría estancarse o incluso aumentar.