La Teoría del Caos estudia sistemas dinámicos muy sensibles a sus condiciones iniciales, lo que significa que pequeños cambios pueden llevar a resultados drásticamente diferentes. El caos matemático se refiere a sistemas que, aunque parecen aleatorios, están regidos por ecuaciones y reglas definidas. Un ejemplo es el péndulo doble, cuyos movimientos parecen erráticos e impredecibles, pero pueden describirse mediante ecuaciones diferenciales. La teoría del caos también se aplica a sistemas como el clima, la biología y la economía, donde pequeñas fluctuaciones pueden desencadenar grandes efectos. Las matemáticas actúan como un traductor, convirtiendo el aparente desorden en algo que puede ser estudiado y analizado.