Los números primos son fundamentales en criptografía, especialmente en el algoritmo RSA, que utiliza claves públicas y privadas para cifrar y descifrar información. Un usuario genera dos primos grandes, p y q, y calcula su producto, n = p·q, y el valor de (p-1)(q-1) = f. Luego, elige otro número entero, e, primo con f, y calcula el inverso de e con relación a f. La clave pública es el par (n, e), mientras que la clave privada es d. La seguridad del RSA se basa en la dificultad de factorizar n en p y q, incluso con los mejores ordenadores y algoritmos. Los números primos son esenciales para generar claves seguras, y su factorización es un problema complejo.