El cohete alemán Spectrum se estrelló 30 segundos después de despegar desde el cosmódromo noruego de Andøya, pero su desarrollador, Isar Aerospace, lo considera un éxito. El vuelo de prueba tenía como objetivo proporcionar datos técnicos y fue financiado casi exclusivamente con fondos privados. El cohete, de 28 metros de longitud, cuenta con nueve motores en su primera etapa y uno más en la segunda. Isar Aerospace planea realizar su próximo lanzamiento con los cohetes Spectrum #2 y #3, ya en producción.