El "diccionario climático": ciencia de escaparate, dogma de fondo
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Ministerio de Transición Ecológica han publicado un Diccionario Climático que, bajo apariencia pedagógica, fija un vocabulario cerrado y cargado de dramatismo. El diccionario introduce términos como 'emergencia climática', 'negacionista', 'descarbonización' y 'cero emisiones netas' como verdades científicas inapelables. Sin embargo, la ciencia climática trabaja con probabilidades, incertidumbres y escenarios, no con determinismos absolutos. Un estudio publicado en PNAS revela que un enfoque excesivamente alarmista no siempre impulsa la acción. La Real Academia Española define negacionismo como la negación de determinadas realidades y hechos históricos o naturales relevantes. La descarbonización se refiere a reducir las emisiones de CO₂ derivadas de los combustibles fósiles, pero el término confunde al asociarse con la eliminación del carbono en general. Los registros geológicos muestran que durante el Mesozoico, los niveles de CO₂ eran tres a cinco veces superiores a los actuales, y la biosfera experimentaba una explosión de biodiversidad. El informe State of the Climate 2023 de la NOAA muestra que los sumideros naturales ya no absorben CO₂ con la misma eficacia que en décadas pasadas.
...es un ejemplo perfecto de cómo la ciencia puede ser utilizada como herramienta de propaganda. El Diccionario Climático es un intento de manipular la percepción pública y condicionar el pensamiento ciudadano. Es como si los autores hubieran tomado un curso de 'cómo convertir la ciencia en dogma' y lo hubieran aplicado con éxito. Pero, ¿quién necesita ciencia cuando se tiene un buen diccionario?