El SS James Carruthers, un barco de carga canadiense, desapareció en 1913 durante una tormenta en el Lago Hurón. Después de 112 años, un equipo de exploradores liderado por David Trotter lo encontró a 57 metros de profundidad, boca abajo y a 110 km de su ruta original. La tormenta, conocida como el 'Huracán Blanco', fue una de las peores tragedias marítimas en aguas interiores de los Estados Unidos, con 12 barcos hundidos y más de 250 muertos. El hallazgo del James Carruthers resuelve parte del misterio, pero también plantea nuevas preguntas. El barco estaba cargado de grano y se cree que podría haber sido empujado por la fuerza del viento y las olas. La expedición también encontró una sustancia lechosa saliendo del interior del casco, posiblemente restos fermentados del grano. El descubrimiento es un legado bajo el agua y un recordatorio de la vulnerabilidad humana frente a la naturaleza.