El consumo moderado de café puede tener beneficios como la mejora de la función cognitiva y un impacto favorable en el estado de ánimo. Sin embargo, ciertos hábitos pueden contrarrestar estos efectos positivos. La cantidad diaria recomendada es de 300 a 400 miligramos de cafeína al día, lo que supone de tres a cinco tazas de café. Las mujeres embarazadas deben limitar su consumo a 200 miligramos. Se debe evitar añadir azúcar al café y elegir café orgánico para evitar la exposición a pesticidas. También es importante mantenerse hidratado al beber café y no consumirlo en exceso, ya que puede causar nerviosismo, insomnio y dependencia. Beber café en ayunas puede aumentar la acidez gástrica y provocar molestias. Lo ideal es consumirlo después del desayuno o acompañado de alimentos. La calidad del café es esencial, y se debe optar por café tostado oscuro para evitar problemas digestivos. Se debe tener cuidado con lo que se le añade al café y no tomarlo demasiado caliente para evitar dañar la mucosa del esófago.