Los alimentos ultraprocesados, como patatas fritas, galletas y refrescos, han sido objeto de debate en la comunidad científica. Un estudio con más de 110.000 adultos en Estados Unidos encontró que aquellos con mayor consumo de ultraprocesados tenían un 4% más de probabilidades de morir por cualquier causa. En España, el consumo de ultraprocesados es del 26-30%, mientras que en Estados Unidos y Reino Unido es del 60%. La investigación sugiere que la densidad energética y la textura de los alimentos son clave, y que los ultraprocesados pueden llevar a un exceso de consumo calórico. El consejo de los expertos es comer más verduras, legumbres, frutas y granos integrales, y limitar la ingesta de azúcares añadidos, sodio y grasas saturadas. El investigador Kevin Hall recomienda elegir ultraprocesados que ayuden a una dieta saludable y evitar aquellos que la dificulten.