La tecnología de parches de microagujas está revolucionando la forma en que se administran las vacunas. Estos parches, del tamaño de una moneda, contienen microproyecciones que se disuelven al entrar en contacto con la piel, liberando el principio activo directamente en la piel. Esto permite una respuesta inmunitaria rápida y eficaz. Los parches son termoestables, pueden conservarse a temperatura ambiente durante más de un año y no requieren refrigeración, lo que los hace ideales para regiones remotas o de bajos recursos. La aplicación es sencilla y no requiere personal médico especializado. Los ensayos clínicos han demostrado su eficacia en la prevención de enfermedades como el sarampión y la rubeola. Empresas como Vaxxas, Micron Biomedical y MyLife Technologies están trabajando en el desarrollo de estos parches. Se estima que podrían reducir entre un 27% y un 37% los casos de sarampión y rubeola en 70 países de ingresos bajos y medios. Los parches podrían estar disponibles en el mercado entre 2025 y 2027, y se espera un crecimiento sostenido del mercado en los próximos años.