Un equipo de médicos del Hospital Qilu de la Universidad de Shandong ha encontrado que comer verduras crudas puede ser una estrategia efectiva para perder peso y prevenir enfermedades cardiacas. La obesidad es un problema creciente, con 1.900 millones de personas con sobrepeso y 600 millones con obesidad. Los investigadores analizaron 24 estudios que seguían a más de 2.000 personas y encontraron que las verduras crudas mostraban un vínculo fuerte con un menor riesgo de obesidad y problemas cardiacos. La dieta vegetariana es una opción viable para controlar el peso corporal y prevenir enfermedades metabólicas. Los investigadores barajan varias ideas sobre cómo las verduras crudas pueden ayudar, incluyendo su alto contenido de fitoesteroles y grasas insaturadas, y su papel en la reducción de la inflamación y el estrés oxidativo. La idea de aumentar progresivamente el peso de los vegetales crudos parece ser una estrategia positiva. El medicamento Ozempic ha cambiado la forma en que se ve el sobrepeso, pero no es una solución para todos los problemas y no sustituye unos hábitos más saludables y equilibrados.