Una paciente psiquiátrica se suicidó en el Hospital Universitario de Tarrasa después de esperar más de 48 horas para ser ingresada. La mujer tenía un alto riesgo de suicidio y permaneció en urgencias a la espera de una cama disponible en Psiquiatría. Los sindicatos y el comité de empresa del hospital habían alertado sobre la falta de recursos y personal. El hospital ha abierto una investigación interna y se están aplicando protocolos para esclarecer lo sucedido. La consejera de Salud de la Generalidad ha sido solicitada para comparecer en la Comisión de Salud del Parlamento. Vox, ERC y el PP han solicitado explicaciones sobre el caso. La familia de la fallecida no ha puesto denuncia. El caso ha generado una fuerte polémica sobre la saturación de la sanidad pública catalana. El 25 de agosto, otro paciente psiquiátrico se escapó de las mismas urgencias del centro hospitalario. Los trabajadores del hospital insisten en que la saturación del servicio y la falta de inversión impiden garantizar la seguridad de los pacientes.