Un ensayo internacional con 10.000 pacientes que habían sufrido un ataque cardíaco mostró que los betabloqueadores no reducen el riesgo de morir o sufrir un segundo infarto en personas con función cardíaca preservada. El estudio, llamado REBOOT, incluyó a 8.500 personas con infartos leves y una fracción de eyección ventricular izquierda (FEVI) de más de 40%. Los resultados mostraron que no había diferencias significativas en los resultados de los pacientes que tomaron betabloqueadores y los que no. Sin embargo, las mujeres que tomaron betabloqueadores tenían un mayor riesgo de sufrir complicaciones. El estudio sugiere que los betabloqueadores no deberían ser el tratamiento de primera línea para la mayoría de los pacientes con infartos cardíacos. Los autores del estudio, como Valentin Fuster y Borja Ibáñez, destacan que los resultados servirán para refinar el tratamiento y mejorar la calidad de vida de los pacientes. El estudio se publicó en el New England Journal of Medicine y el European Heart Journal.