Un estudio del ensayo clínico REBOOT revela que las mujeres tienen un peor pronóstico cuando se tratan con betabloqueantes tras un infarto de miocardio. El análisis muestra que las mujeres tratadas con betabloqueantes tienen un aumento significativo del riesgo de muerte, reinfarto u hospitalización por insuficiencia cardíaca en comparación con las mujeres que no recibieron el fármaco. El riesgo absoluto de mortalidad es un 2,7% mayor en las mujeres tratadas con betabloqueantes durante 3,7 años de seguimiento. Los investigadores advierten que recetar betabloqueantes a mujeres tras un infarto sin complicaciones puede ser más perjudicial que beneficioso. El estudio sugiere que un enfoque único para todos los pacientes puede no ser adecuado y que las consideraciones específicas de cada sexo son cruciales a la hora de prescribir intervenciones cardiovasculares. El estudio se presentó en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Madrid y se publicó en la revista European Heart Journal. Los resultados del estudio pueden impulsar un enfoque específico por sexo para las enfermedades cardiovasculares.