Un estudio publicado en Science Advances en 2025 analiza el impacto de la malnutrición infantil en la salud adulta en la Inglaterra medieval. El equipo de investigación utilizó el análisis isotópico incremental de dentina para determinar el estrés nutricional en 275 individuos procedentes de cementerios de Londres y Lincolnshire, datados entre 1000 y 1540. Los resultados mostraron que el porcentaje de individuos con huellas de malnutrición infantil aumentó antes de la peste negra y disminuyó después. El estudio encontró que las personas que sufrieron malnutrición en la infancia tenían una mortalidad significativamente más alta a partir de los 30 años y una mayor frecuencia de periostitis, un marcador de inflamación crónica. El estudio sugiere que la malnutrición infantil dejó una firma biológica duradera que influyó en la salud décadas después. Los autores del estudio, liderados por Sharon N. DeWitte, concluyen que el hambre infantil en la Inglaterra medieval tuvo un impacto directo y duradero en la esperanza de vida y la calidad de la salud. El estudio se basa en la medición de isótopos estables de carbono y nitrógeno en la dentina, lo que permitió detectar patrones característicos del estrés nutricional. Los resultados tienen implicaciones para la comprensión de la relación entre la malnutrición infantil y la salud adulta en la actualidad.