El ñame es un tubérculo originario de África Occidental y Sudamérica que ha pasado de ser un clásico energético a convertirse en un superalimento neuroprotector. Su secreto es una combinación única de fibra, vitaminas y compuestos que estimulan la regeneración neuronal. Una sola porción cubre alrededor del 20% de las necesidades diarias de micronutrientes esenciales. El ñame es rico en diosgenina, un fitoesteroide que estimula el crecimiento neuronal y mejora la memoria. También es un excelente regulador intestinal y aporta vitaminas C, A y del complejo B, junto con minerales esenciales como potasio, calcio, hierro, fósforo y manganeso. Su versatilidad culinaria es otro punto a favor, pudiendo disfrutarse hervido, asado, en purés o caldos, sin perder sus propiedades. El ñame es considerado un competidor natural de los pescados grasos en la categoría de alimentos para el cerebro.